Parras centenarias en nuestro terroir

La singular belleza del paisaje oculta un suelo especialmente apto para la vinicultura. Sobre una capa pedregosa se ubica una capa de arena y limo. Lo anterior permite un excelente drenaje durante las épocas de maduración y la adecuada concentración de sustancias aromáticasy polifenoles. El clima mediterráneo, influido por las cercanias de los ríos Itata y Ñuble, sirve de control natural de la temperaturaen primavera.

Grandes extensiones de viñedos de variedades rústicas, como moscatel, país y cinsault. En este lugar se plantaron las primeras viñas en Chile y es por eso que muchas de sus parras son centenarias. Tenemos clima mediterráneo, el que combina altas temperaturas en los meses de maduración de la uva que superan los 30ºC,
y que por la noche descienden a los 15 o 10ºC.
A pesar de estar expuesto a altas temperaturas, el suelo no es un ambiente seco, pues el Valle
crece en la vertiente oriental de la Cordillera de la Costa, manteniéndose hidratado.